En #SilverTalks anteriores analizamos por qué una empresa puede ser rentable en papel y aun así enfrentar problemas de liquidez. En esta ocasión abordamos una de las causas más comunes de esa situación en las mipymes dominicanas: la mezcla entre las finanzas personales del dueño y las de su negocio.
Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) constituyen la base del tejido productivo nacional.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Mipymes 2022-2023, elaborada por el Banco Central y el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, estas empresas aportan cerca de un tercio del PIB (32%) y generan la mayor parte del empleo del país. Sin embargo, conviven con una marcada fragilidad: el 85.2% opera en la informalidad, sin acceso pleno a los instrumentos financieros que les permitirían crecer.
En este artículo exploraremos cómo esta práctica afecta a las mipymes, otros errores financieros frecuentes y las medidas que permiten evitarlos.
¿Qué implica mezclar las finanzas personales y empresariales?
La confusión entre el patrimonio del dueño y el de la empresa es, probablemente, el error financiero más extendido entre las mipymes y el origen de muchos otros. Se manifiesta cuando los gastos del hogar se cubren con los ingresos del negocio, cuando obligaciones de la empresa se pagan con instrumentos personales o cuando los aportes y retiros del propietario no quedan debidamente registrados.
Esta realidad se refleja en la forma en que los negocios se financian. Según el informe Caracterización de las mipymes, publicado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) en 2023 con datos de la encuesta Enhogar 2022, las mipymes que recurren a préstamos personales (11.5%) casi duplican a las que utilizan préstamos comerciales (6.4%). En otras palabras, cuando una mipyme busca financiamiento, lo más frecuente es que lo haga a nombre de su dueño y no de la empresa.
El impacto de esta práctica se extiende a varias dimensiones del negocio:
- Medición de la rentabilidad: cuando los gastos personales se registran como operativos, los estados financieros dejan de reflejar el desempeño real del negocio y se pierde la capacidad de evaluar márgenes y precios.
- Acceso al financiamiento: de acuerdo con un informe de la Superintendencia de Bancos de 2025, entre las mipymes cuya solicitud de crédito fue rechazada, las causas predominantes fueron la falta de historial crediticio (36%) y los ingresos insuficientes (27%). Una empresa sin cuentas propias difícilmente puede construir historial o demostrar su capacidad de pago.
- Protección del patrimonio familiar: al no existir una frontera clara, los riesgos del negocio se trasladan directamente al patrimonio personal del dueño y de su familia.
- Cumplimiento tributario: sin registros separados, sustentar gastos deducibles y el crédito fiscal del ITBIS ante la DGII se vuelve complejo y expone a la empresa a sanciones.
Ejemplo práctico
Imaginemos un negocio con una utilidad neta de RD$120,000 mensuales cuyo propietario retira RD$150,000 al mes para cubrir gastos personales, sin una remuneración definida. Esos retiros quedan reflejados en los estados financieros, pero de una forma que distorsiona la lectura del negocio: si se registran como gastos operativos, reducen artificialmente la utilidad y los márgenes; si se registran como retiros o como cuentas por cobrar al socio, disminuyen el efectivo y el patrimonio. En cualquier caso, la empresa pierde RD$30,000 mensuales de capital de trabajo, RD$360,000 al año, y su información financiera deja de ser útil para decidir: el negocio aparenta ser menos rentable de lo que es, o acumula una deuda del dueño que difícilmente se recupera.
¿Qué otros errores financieros son frecuentes en las mipymes?
- Confundir ventas con liquidez: vender a crédito y pagar al contado puede generar déficits de caja aun con resultados positivos.
- Fijar precios sin conocer los costos: replicar los precios de la competencia puede llevar a operar con márgenes perjudiciales.
- Financiar el largo plazo con deuda de corto plazo: usar tarjetas o préstamos informales para invertir en equipos presiona el flujo de caja.
- Postergar la formalización: la informalidad limita el acceso al crédito.
¿Cómo evitar estos errores?
El paso más importante para separar ambas finanzas es formalizar el negocio mediante su constitución como sociedad de responsabilidad limitada (SRL) o empresa individual de responsabilidad limitada (EIRL).
Estas figuras otorgan a la empresa personalidad jurídica y patrimonio propios, distintos de los del dueño, y facilitan de forma natural las demás prácticas. Una vez constituida y con su RNC, la empresa puede abrir cuentas bancarias a su nombre para canalizar todos sus ingresos y egresos, y construir así un historial crediticio propio. Además, como contribuyente formal, queda obligada por la Ley 32-23 a emitir comprobantes fiscales electrónicos (e-CF), lo que ordena su información de ventas y respalda futuras solicitudes de crédito.
A partir de esa base, conviene complementar con tres prácticas de gestión:
- Un salario definido para el propietario, distribuyendo utilidades solo cuando la liquidez lo permita.
- Proyección de flujo de caja y costeo, para anticipar déficits y fijar precios con fundamento.
- Financiamiento acorde a su destino y una reserva de al menos tres meses de gastos fijos.
Conclusión
Separar las finanzas personales de las empresariales no es un trámite contable; es una condición necesaria para medir la rentabilidad, acceder a mejores condiciones de financiamiento, proteger el patrimonio familiar y cumplir con las obligaciones tributarias. Gran parte de los errores financieros de las mipymes dominicanas tiene su origen en esa falta de separación, y la mayoría puede corregirse con orden, información oportuna y criterio en la toma de decisiones.
Desde Silver - Asesores Financieros, acompañamos a las empresas en la organización de su gestión financiera, la proyección de su flujo de caja y la estructuración de su financiamiento, con el objetivo de fortalecer su liquidez y sentar las bases para un crecimiento ordenado.